viernes, 17 de junio de 2011

ORACIÓN DE UN PADRE

En días pasados compartí una carta de un hijo a los padres, veamos ahora esta oración por un hijo.

Por Douglas McArthur
 Dame, Oh Señor, un hijo que sea lo bastante fuerte para saber cuándo es débil, y lo bastante valeroso para enfrentarse consigo mismo cuando sienta miedo.
Un hijo que sea orgulloso e inflexible en la derrota, honrado, humilde y magnánimo en la victoria.

Dame un hijo que nunca doble la espalda cuando deba erguir el pecho, un hijo que sepa conocerte a Ti... y conocerse a sí mismo, que es la piedra fundamental de todo conocimiento.
Condúcelo, te lo ruego, no por el camino cómodo y fácil, sino por el camino áspero, aguijoneado por las dificultades y los retos.
Allí déjalo aprender a sostenerse firme en la tempestad y a sentir compasión por los que fallan.


Dame un hijo cuyo corazón sea claro, cuyos ideales sean altos.
Un hijo que se domine a si mismo antes que pretenda dominar a los demás.
Un hijo que aprenda a reír pero que también sepa llorar.
Un hijo que avance hacia el futuro pero que nunca olvide el pasado.
Y después que le hayas dado todo eso, agrégale, te lo suplico, suficiente sentido de buen humor, de modo que pueda ser siempre serio, pero que nunca se tome a si mismo demasiado serio.

Dale humildad para que pueda recordar siempre la sencillez de la verdadera grandeza, la imparcialidad de la verdadera sabiduría, la mansedumbre de la verdadera fuerza.
Entonces, Yo, su padre, me atreveré a murmurar:

"No he vivido en vano'"... tengo un hijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario