lunes, 4 de noviembre de 2013

Algunos datos sobre “EL TAROT”

La adivinación se remonta a tiempos ancestrales, y el conocer el destino se practicaba en tiempos inmemoriales.
Mucho se ha hablado sobre los oráculos, la videncia, el espiritismo, la cartomancia, y otros, desde antes, incluso, del Imperio Romano y la Antigua Grecia.
No se conoce con certeza la procedencia del Tarot. Algunos datan su origen en la época egipcia; otros afirman que viene de Oriente, y otros determinan que fue en la Edad Media.
En sus símbolos se han detectado influencias  tan variadas como ritos griegos, el gnosticismo, el neoplatonismo, el hermetismo, los cátaros, las antiguas filosofías árabes y la cábala judía.
No obstante, la mayoría de los expertos opinan que la introducción y difusión del Tarot por Europa y Occidente se debe a los zíngaros, que, en su deambular por los países europeos, promovieron el Tarot como un sistema adivinatorio.
La adivinación con el Tarot aparece con seguridad en Italia y Francia en el Siglo XVIII.
la importancia de los personajes femeninos y las claras referencias a un cristianismo distinto al de la ortodoxia romana harían pensar, en un uso original del Tarot como una transmisión de un conocimiento filosófico, si bien con el paso del tiempo pasarían a ser usadas como un sistema adivinatorio.
Quizás la escasa información del origen, es la principal causa de que el misterio de estas barajas, haya sido desprestigiado y confundido con temas tabús. Hoy en día, millones de personas utilizan el Tarot como herramienta de crecimiento personal.

Han existido varios Tarots desde épocas muy remotas, pero hay una grandísima semejanza, por no mencionar la palabra equivalencia, entre todos ellos. Sin embargo, el Tarot que más aceptación tuvo fue el de Marsella, compuesto por 22 Arkanos Mayores y 56 Arkanos Menores. El Tarot de Marsella presentaba personajes enteros y no desdoblados, la numeración aparecía en la parte superior en romano, y el nombre de la carta en francés en su parte inferior. La época en que se data se remonta al Siglo XV. Muy probablemente el tarot fue anterior a los naipes, aunque están relacionados entre sí.

Elementos básicos:
Existen elementos imprescindibles en una baraja, como lo son:
Las espadas (determina el pensamiento e inteligencia).
Los bastos (simbolizando la vida y el fuego).
Las copas (atribuido al amor y sentimientos).
Los oros (relacionado con la naturaleza).
Ancestrales: Pese a la aparición de nuevas barajas con diseños sofisticados siempre mantienen la esencia de los elementos del Tarot. Pues sabemos, que el Tarot no es un juego de piezas intercambiables sino un esquema establecido pero moldeable.


Los Arcanos Menores
Las 56 cartas menores, o arcanos menores, se dividen en cuatro palos, con una serie de cartas numeradas del as al diez y cuatro figuras. Son la Reina, el Rey, el caballo, y una persona joven, que en principio podía ser de ambos sexos, llamada Sota. Inicialmente, el término "sota" significaba infante, por lo que se cree que las figuras representaban a una familia medieval acomodada o a una pareja real con un simbólico defensor y un criado.


Los cuatros palos - espadas, oros, bastos y copas - estaban tradicionalmente asociados a los antiguos símbolos astrológicos del león, el toro, el águila y el ángel (o el hombre), que en la versión del Viejo Testamento del profeta Ezequiel se convirtieron en los cuatro animales del Apocalipsis. Los artistas medievales los equipararon a los cuatro elementos - fuego, tierra, aire y agua- y a los cuatro estaciones -verano, primavera, otoño e invierno -. Éstos, a su vez, se asociaron a las letras hebreas IHVH o Jehová (la energía consciente de la que se crea el universo). También se creía que los cuatro palos procedían de los cuatro objetos sagrados de las leyendas del santo Grial; la espada, el palto, la lanza y la copa. Otros creen que se derivan de las cuatro clases sociales; las copas como símbolo de la iglesia, los oros de los que ganan dinero, las espadas de los guerreros y los bastos de los campesinos. Así mismo, las copas podrían representar a la aristocracia, los bastos a los terratenientes, los oros a los comerciantes, y las espadas a los guerreros.
En el siglo XV, un caballero francés, Etienne de Vignoles, adaptó los arcanos menores para crear un juego de piquet. La baraja moderna, derivada de la anterior, contiene corazones en vez de copas, lo que confiere connotaciones de amor y felicidad; diamantes en vez de oros, término derivado de la baldosa en forma de diamante del pavimento de la Bolsa de París, por la asociación del palo con el dinero; tréboles en vez de bastos (surgen de la planta del mismo nombre e implican fertilidad y trabajo creativo); y picas en vez de espadas, palabra derivada de un tipo de espada larga o del asta de una espada, y que implica fuerza, conflicto y lucha espiritual.

Los Arcanos Mayores
Son veintidós naipes que representan las claves más importantes del Tarot.
Se entienden como una historia de las experiencias que todo ser humano debe seguir en su camino de conocimiento y crecimiento personales.
Estas veintidós imágenes muestran escenas que dialogan con nosotros independientemente de nuestra procedencia o nivel cultural. Los Arcanos Mayores muestran una diversidad de símbolos de variable procedencia que resumen los grandes mitos de la humanidad.

Tipos de tarot
Existe una gran cantidad de barajas, cada una de ellas siempre íntimamente relacionada con el investigador o estudioso.

Tarot de Marsella: Data de 1700, se extendió por toda Europa, presenta dibujos medievales evidentes y sencillos de interpretar.


Tarot Visconti-Sforza: Es una de las barajas a importantes en cuanto a historia, se encontró custodiada por la familia Visconti-Sforza. Su valor es incalculable puesto que fueron una de las más antiguas encontradas en Italia, pintadas a mano con diseños en pan de oro.
Tarot de Carlos VI: Conforma uno de los Tarots más antiguos del mundo, creado a finales del siglo XV. Jacquemin Gringonneur, su artífice, las hizo por encargo de Odette, una amante del rey, para tenerlo entretenido en sus horas de ocio, actualmente son expuestas en la biblioteca nacional de París.
Tarot Siciliano: Se cree que su aparición data entre 1730 y 1740, contempla 78 cartas con nombres distintos.
Tarot de Minchiate: Este Tarot nació en el siglo XV y tiene la particularidad de representar en ellas a centauros y no caballos.
Tarot de Court de Gébelin: Es un Tarot que nació en círculos masónicos en el siglo XVII, posteriormente fue muy bien acogido en los mismos círculos y además esta baraja representa imágenes sagradas de la Biblia.
Tarot de Mantegna: También conocido como Cartas de Baldini, su autor fue Francesco del Cossa creado a mediados del siglo XVII en Italia. Se trata de un Tarot en el que figuran diferentes fases espirituales y, sus números que aparecen tanto en caracteres arábigos como romanos.
Tarot Etteilla: El peluquero Alliette Etteilla adaptó las teorías de Court de Gebelin y realizó una baraja de estilo egipcio en 1785.
Tarot de Oswald Wirth: Este estudioso tenía mucho prestigio en los círculos de ocultismo, mostró una interpretación simbólica de cada carta. Al cambiar las láminas del Tarot de Marsella publicó un Tarot propio en 1889.
Tarot de Papus: Gerard Encausse, conocido por el sobrenombre de Papus, en 1889 publicó el Tarot de los bohemios, más conocido por Tarot del Papus. Estudió medicina y extendió el ocultismo por Europa, creando un Tarot de estilo egipcio y alcanzó gran influencia en grupos de poder.
Tarot Céltico: Fue elaborado por Alan Borvo, tiene 72 láminas de las cuales 18 son arcanos mayores y tienen gran relación con el año céltico, que empiezan con la fiesta de Samain en el bosque de Nemeton.
Tarot de Waite: Fue desarrollado por el admirador de Levi y Papus en el siglo XVIII. Presentó un nuevo giro en cuanto al conocido Tarot de Marsella, adaptó nuevos elementos, como las letras hebreas.
Tarot de Falconnier: Fue editado en 1976 por Falconnier, estudioso de la quiromancia, la astrología, y las artes ocultas. Sustituyó las teorías de Court por un análisis profundo y nuevas imágenes obtenidas a través su investigación.
Fuente: Varias páginas en la web

viernes, 1 de noviembre de 2013

DIA DE TODOS LOS SANTOS Y DIA DE DIFUNTOS



El Día de Todos los Santos es una tradición católica instituida en honor a todos los santos, conocidos y desconocidos, según el papa Urbano IV, para compensar cualquier falta a las fiestas de los santos durante el año por parte de los fieles.
En diversos lugares del mundo se celebra la tradición de honrar y traer a la memoria a las personas que han muerto.
En muchos países el invierno está asociado a la estación más lúgubre y fría. La "muerte" de la Naturaleza, según la tradición, se iniciaba cuarenta días después del equinoccio de otoño (22 de septiembre), precisamente con el Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre. Se rinde culto a los muertos y en estos días (el día 2 es el día de las almas, día de los muertos) y se vinculan con la vuelta de sus almas durante estos días y a diversas manifestaciones de su presencia entre nosotros.
La Iglesia primitiva acostumbraba a celebrar el aniversario de la muerte de un mártir en el lugar del martirio. Frecuentemente, los grupos de mártires morían el mismo día, lo cual condujo naturalmente a una celebración común. En la persecución de Diocleciano, el número de mártires llegó a ser tan grande, que no se podía separar un día para asignársela. Pero la Iglesia, creyendo que cada mártir debía ser venerado, señaló un día en común para todos. La primera muestra de ello se remonta a Antioquía en el domingo antes de Pentecostés.
También se menciona este día en común en un sermón de San Efrén el Sirio en 373. En un principio, sólo los mártires y San Juan Bautista eran honrados por un día especial. Otros santos se fueron asignando gradualmente, y se incrementó cuando el proceso regular de canonización fue establecido; aún, a principios de 411 había en el Calendario caldeo de los cristianos orientales una “Commemoratio Confessorum” para el viernes. En la Iglesia de Occidente, el papa Bonifacio IV, entre el 609 y 610, consagró el Panteón de Roma a la Santísima Virgen y a todos los mártires, dándole un aniversario.
Gregorio III (731-741) consagró una capilla en la Basílica de San Pedro a todos los santos y fijó el aniversario para el 1 de noviembre. Gregorio IV extendió la celebración del 1 de noviembre a toda la Iglesia, a mediados del siglo IX.


En México, donde se conjuga con el 2 de noviembre en el cual se festeja el día de los muertos, se hacen ofrendas en las tumbas para dar a los fallecidos generalmente comida, bebidas, flores y cosas que les gusten, que se quitan el día 2 por la noche, permitiendo de esa manera, que los fallecidos disfruten la noche del primero de Noviembre de sus ofrendas.
El Día de Muertos no es una celebración cristiana, es una mezcla entre lo prehispánico y lo católico.
El día 1 de noviembre, llamado Día de Todos los Santos, es cuando llegan las ánimas de los niños.
El 2 de noviembre, el día de Muertos, es cuando llegan los adultos.
En Mexico, existen lugares mágicos, en donde vemos como se adornan las tumbas con flores de Cempazuchitl, una exquisita flor con un aroma único.
Se prepara un altar con ofrendas. En donde el color es un símbolo ideal, se hacen cadenas de papel morado y amarillo que significan la unión entre la vida y la muerte.
Adornan el altar con papel picado, dando un ambiente colorido y festivo.
Las flores simbolizan la bienvenida a las almas, blancas representando el cielo, amarillas la tierra y moradas por el luto.
Las velas juegan un papel importante, significan la luz que debe guiar a las ánimas en su camino. Ademas, se quema copal, donde el humo simboliza el paso de la vida a la muerte.
Cada altar es único, algunos los colman de frutas, como las cañas, naranjas, mandarinas, tejocotes, jícamas, limas, etc.

La comida que se ofrece es la que en vida le gustaba al difunto. Podemos ver cazuelas de mole, tamales, mole verde, corundas, cochinita pibil, etc. etc.
El tradicional Pan de Muerto y las Calaveras de azúcar son abundantes en esta época, encontramos mil y una formas de ellos en los mercados, tiendas de autoservicio, tianguis, panaderías, etc.
No puede faltar una botellita de tequila, mezcal, charanda, una cerveza Victoria, etc.
Más que el hecho de morir, importa más lo que sigue al morir. Ese otro mundo sobre el que hacemos representaciones, costumbres y tradiciones que se convierten en culturas, todas de igual importancia, pues ante el camino desconocido que la muerte nos señala, sólo es posible imaginarla con símbolos.
Fuente: Varias paginas web