domingo, 22 de septiembre de 2013

SICILOGÍA APLICADA

Hubo una vez un asalto en Guangzhou, China. El ladrón entró gritándoles a todos:

«Que nadie se mueva, el dinero le pertenece al Estado, sus vidas les pertenecen a ustedes». 
Todos en el banco, en silencio y lentamente, se acostaron en el piso. 
Esto se llama: «Conceptos para cambiar mentalidades y aceptar las ordenes.

Durante el atraco, una mujer se acostó de modo provocador en uno de los escritorios, pero uno de los ladrones le gritó:
«Por favor, compórtese. ¡Se trata de un robo, no de una violación!». 
Esto se llama: «Ser profesional». ¡Enfóquese en hacer aquello en lo que está usted especializado. Nada más.

Mientras los ladrones escapaban, el ladrón más joven (con una especialidad Sicología) le dijo al ladrón viejo (que apenas había estudiado la primaria):

«Oye, viejo, contemos cuánto dinero robamos». Pero el ladrón viejo, evidentemente enojado, le replicó:
«No seas estúpido, es mucho dinero para contarlo; esperemos a que en las noticias nos digan cuánto perdió el banco». 
Esto se llama «Experiencia». Hoy en día la experiencia es más importante que un certificado de estudios de una institución académica.

Tan pronto se fueron los asaltantes, el gerente del banco le dijo al supervisor que llamara de inmediato a la Policía. El supervisor le dijo:
«No, señor, espere. Primero incluyamos en la suma robada los millones que nos faltan del desfalco del mes pasado, y los reportamos como si los ladrones también se los hubieran llevado». 
Esto se llama «Nadar con las mareas». Sacar ventaja de una situación desfavorable es asunto de inteligencia.

Al mediodía, cuando en las noticias por la televisión se reportó que se habían robado 100 millones del banco, los ladrones decidieron contar el dinero. Sin embargo, solo pudieron contar 20 millones. Los ladrones, muy enojados, reflexionaron:
«Arriesgamos nuestras vidas por miserables 20 millones, mientras el gerente del banco se robó 80 millones en un parpadeo. 
Por lo visto, conviene más estudiar y conocer el sistema que ser un vulgar ladrón». 
Esto es: «El conocimiento es tan valioso como el oro».

El gerente del banco, feliz y sonriente, se sintió satisfecho ya que sus pérdidas en el mercado financiero fueron cubiertas por la compañía de seguros, gracias al asalto. 
Esto se llama: «Aprovechar las oportunidades, y atreverse a tomar riesgos».

«DALE UN ARMA A UN HOMBRE Y Él PODRÁ ROBAR UN BANCO.
DALE UN BANCO A UN HOMBRE Y ÉL PODRÁ ROBAR A TODO EL MUNDO».  

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