jueves, 18 de septiembre de 2014

EL REINO UNIDO - Actualidad y futuro

El Reino Unido está formado por la Isla de Gran Bretaña; una parte de la Isla de Irlanda, llamada Irlanda del Norte; y pequeñas islas adyacentes.
Gran Bretaña está conformada por Inglaterra, Gales y Escocia.
El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte se autodenomina como un "Estado Unitario", es decir, que todo el territorio se rige bajo el mismo poder político, legislativo, judicial, ejecutivo y constitucional.

El sistema de gobierno del Reino Unido está formado por cuatro países:
Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte; pero todos se rigen bajo una misma "Monarquía parlamentaria" o "Monarquía constitucional".
Bajo esta forma de gobierno, el rey, en este caso la Reina Isabel II, lleva la figura de "Jefe de Estado", pero está bajo el control del poder legislativo y ejecutivo. Las normas y decisiones del Parlamento regulan al Estado y al rey.
Entonces, el gobierno de Reino Unido recae en el primer ministro, actualmente David Cameron. Él es el responsable de todas las políticas y decisiones; supervisa el funcionamiento de la Administración Pública y los organismos gubernamentales.
A Cameron se suman 21 ministros de gabinete y otros 100 ministros, que son responsables de distintos departamentos del Estado. Algunos departamentos, como el Ministerio de Defensa, cubren todo el Reino Unido; pero otros como el Departamento de Trabajo y Pensiones, por ejemplo, no cubre Irlanda del Norte.
Ciertos aspectos del Gobierno se delegan en Escocia, Gales e Irlanda del Norte. La administración descentralizada El Reino Unido tiene alrededor de 63 millones de habitantes, según estimaciones actuales, con alta densidad urbana.

Existe una gran diversidad étnica, por migrantes procedentes del sudeste asiático, extremo oriente, Mediterráneo, Europa Oriental, África, entre otras regiones.
Escocia, Gales e Irlanda del Norte se consideran "administraciones descentralizadas", y son responsables de diferentes aspectos de la política interna, por ejemplo: salud, educación, cultura, ambiente y transporte.
De acuerdo a un censo del año 2012, el 83,6 % de la población se asentaba en Inglaterra, el 8,6% en Escocia, el 4,9 % en Gales y el 2,9 % en Irlanda del Norte.

Situación política y social de Escocia
El Gobierno autónomo de Escocia, como se denomina oficialmente, tiene una serie de responsabilidades que incluyen: salud, educación, justicia, asuntos rurales, vivienda y medio ambiente. Mientras otros poderes están reservados para el gobierno del Reino Unido e incluyen: la inmigración, la constitución, la política exterior y de defensa.
Con una población que bordea los 5,2 millones, las cinco principales industrias de exportación de Escocia son: Alimentos y bebidas, productos Químicos, servicios a empresas, ingeniería eléctrica e instrumento e ingeniería Mecánica.
Los principales destinos de exportación son: Estados Unidos, Países Bajos, Francia, Alemania y Bélgica. De acuerdo al Índice sobre de Desarrollo Humano 2014, presentado por el PNUD, Reino Unido ocupa el puesto 14. Se ubica detrás de Islandia y delante de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, China.
Los organismos internacionales no presentan datos exclusivos de Escocia, sin embargo, el sitio web oficial del Gobierno Autónomo de Escocia publica que el 16% de su población vive en pobreza relativa en el 2013, 14% más que el año anterior.

Mientras que el ingreso medio fue el equivalente a 440 euros a la semana, lo que representa la tercera caída consecutiva anual del ingreso medio en el país.

Si Escocia elige su independencia:
El Partido Nacional Escocés (SNP) ha fijado ya la fecha del 24 de marzo de 2016 (en el 309 aniversario de las Actas de Unión entre Inglaterra y Escocia), para completar el proceso y declarar una secesión que reduciría la superficie del Reino Unido en un tercio.
Gran parte de lo que sucedería entre un "Sí" ahora y 2016 es incierto, como lo es la cuestión de si Escocia podría seguir siendo un miembro de la Unión Europea como una entidad independiente o tendría que ponerse a la cola para solicitar su reingreso.
La fecha de las elecciones generales de Gran Bretaña -actualmente previstas en mayo de 2015- podría posponerse porque los diputados británicos que Escocia elige estarían menos de un año en el parlamento.
El consenso entre los analistas es que las elecciones no se aplazarían pero que no se permitiría a los diputados escoceses recién elegidos votar sobre cualquier legislación relativa a Inglaterra y Gales.

Los aspectos más importantes a negociar son:
- Petróleo y gas: el tesoro de Escocia -los yacimientos marinos del Mar del Norte- probablemente quedarían divididos geográficamente.
El 85% de las reservas conocidas de la zona están en lo que sería el territorio escocés y el sector podría constituir el 15 por ciento de la economía de la nueva Escocia.
- Compartir la deuda y la moneda. Una cuestión económica clave será cómo repartir la deuda de Gran Bretaña, en £ 1,4 billones (en EUR 1,8 billones, en dólares 2,3 billones). El gobierno escocés ha dicho que se podría dividir proporcionalmente según la población.
Escocia seguiría usando la libra en los próximos meses, pero lo que sucedería después de la plena independencia está en duda ya que el gobierno británico ha descartado compartir la moneda.
La opción más probable sería que Escocia utilizara la libra sin un acuerdo formal con Gran Bretaña -como Panamá o Ecuador con el dólar estadounidense o Kosovo con el euro.
- Una Constitución: El gobierno escocés también ha dicho que quiere una convención que reúna a las empresas, la sociedad civil y los sindicatos para tener una Constitución escrita, algo de lo que carece el Reino Unido.
También pretende que la Constitución prohíba las armas nucleares en Escocia y la salida, en 2020, de los submarinos nucleares británicos Trident, actualmente en la base naval de Faslane, cerca de Glasgow.
- Fronteras: El campo pro-independencia pretende que la frontera siga siendo invisible, pero su idea de relajar la política de inmigración podría llevar al Reino Unido a implantar controles.
El SNP (Partido Nacional Escocés) también dice que no se necesitarían los pasaportes para los visitantes del resto del Reino Unido a Escocia y viceversa -al igual que con Irlanda.
- La reina: El Partido Nacional Escocés (SNP) ha dicho que quiere que la nueva Escocia sea una monarquía constitucional con la reina Isabel II como su soberana -como Australia o Canadá- y que se uniría a la Commonwealth.
La reina está siendo neutral en el debate y no habrá ningún cambio en lo que respecta a su amada residencia de verano de Balmoral, en el noreste de Escocia, ya que es una finca privada propiedad de la familia real.
Fuente: Varias páginas en la Web

martes, 2 de septiembre de 2014

CONTAMINACIÓN. Océanos de agua o de plásticos



Vivimos en la Era del plástico. Está en las bolsas, envases, móviles, casas y hasta la ropa.
Sólo en 2012, los humanos fabricaron unos 300 millones de toneladas de materiales plásticos. Eso hace unos 42 kilogramos por habitante del planeta. Pero llevamos fabricándolo a escala industrial desde mediados del siglo pasado y el plástico, incluso el biodegradable, necesita de siglos y hasta milenios para descomponerse por completo.
¿Adónde va tanto plástico? Buena parte de él acaba en el mar.
Investigadores españoles acaba de publicar el estudio más extenso sobre la presencia del plástico en la superficie de los océanos. Con miles de muestras tomadas durante la expedición Malaspina, impulsada por el CSIC, los biólogos encontraron importantes cantidades de materiales plásticos en el 88% de las zonas marinas del planeta.
La mayor concentración de plástico se da en los cinco grandes giros subtropicales, zonas de confluencia de las grandes corrientes marinas.
Dos están situadas en el Atlántico Norte y el Pacífico Norte y las otras en el hemisferio sur. Según sus estimaciones, en la superficie de todos los mares del planeta podría haber hasta 35.000 toneladas de basura plástica.
“El océano es enorme y, sin embargo, hemos encontrado plásticos en el 88% de las zonas muestreadas”, dice el biólogo de la Universidad de Cádiz y coautor del estudio, Andrés Cózar. Las toneladas estimadas supondrían que menos del 0,1% del plástico fabricado por los humanos anualmente acaba en el mar. Puede parecer un dato positivo pero los océanos van camino de convertirse un inmenso vertedero de plástico.


Los cálculos del trabajo, recién publicado, son ultraconservadores. Sólo han estimado la cantidad de plástico que hay en la capa superficial del mar. Pero la acción combinada del Sol y las olas hace que estos plásticos se vayan rompiendo en trocitos cada vez más pequeños. Sin embargo, los investigadores comprobaron un extraño fenómeno que no casa con lo que se sabe de la física de materiales plásticos.
Mientras sus redes capturaban grandes cantidades de plástico de entre cinco y un milímetros, por debajo de esa cifra apenas obtuvieron muestras y eso que las mallas eran muy tupidas. Experimentos con el plástico han demostrado que su proceso de degradación sigue un patrón fractal, llegando a una multiplicación geométrica en trozos más pequeños, hasta la escala nanométrica. Debía de haber una relación matemática entre las piezas más grandes y las pequeñas.
En los años 70, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos estimó que el flujo de plásticos al mar era de unas 45.000 toneladas al año, cifra incluso superior a la descubierta por los científicos españoles. Pero, desde entonces, la producción anual de plásticos se ha más que quintuplicado.
¿Adónde va entonces el plástico?
“Hemos medido alrededor del 1% de todo el plástico que debe haber en el mar”, asegura un Cózar que reconoce que no hay manera sencilla de comprobarlo. Existen varios destinos posibles del plástico ausente. Una es que buena parte de los materiales acabe en el fondo marino. Además al llegar a un tamaño por debajo del milímetro, el plástico parece que se integra en el océano. Se podría encontrar a cualquier profundidad.

Otro escondite que ha encontrado el plástico (y las distintas alternativas no son excluyentes) es el interior de peces y aves marinas. Los primeros lo confunden con plancton y se lo comen. Si no lo expulsan, acaba incrustado en su organismo. Después llegará un pez más grande y la cadena seguirá. En cuanto a las segundas, los casos de pájaros muertos con un trozo de plástico atascado en sus intestinos hace tiempo que dejaron de ser anecdóticos. “La vida marina retiene una gran cantidad de plástico”, comenta el biólogo. “Y aún no sabemos el impacto que está teniendo en los océanos”, añade.
En un reciente informe de la ONU se aseguraba que el coste de la polución que provocan los plásticos en los ecosistemas marinos es de unos 13.000 millones de dólares cada año. Y aún falta mucha información sobre su impacto real en las profundidades del mar o en las zonas polares, donde pequeñas partículas de polímeros de polietileno o polipropileno acaban atrapadas en el hielo.

“Lo llevamos denunciando desde hace tiempo y los países están haciendo poco o nada para remediarlo”, mantiene Julio Barea, geólogo y responsable de campañas de Greenpeace. “Si ya era impensable que alguien limpiara los mares, ahora con los micro-plásticos, es una misión imposible, añade.
Para él, para no agravar en el futuro lo ya hecho, habría que implantar un sistema de retorno de envases, quizás como se hacía décadas atrás con el vidrio.
Para Cózar no se trata de satanizar al plástico. “Ha sido fundamental para el desarrollo reciente de la humanidad y lo necesitamos. Pero ahora tenemos que dar un paso más hacia su uso eficiente”, apunta. Piensa en nuevos diseños y procesos de uso más racionales del plástico y aprender la lección de que “el océano no es tan grande como para asimilar toda la basura que generamos”.
Fuente: EL HUFFINGTON POST / MIGUEL ÁNGEL CRIADO

Todos los humanos que consumimos pescado tenemos en nuestro organismo una gran cantidad de partículas muy pequeñas de ese plástico de los mares. Con el tiempo los océanos, nos están cobrando en nuestro cuerpo, lo que el hombre hizo con sus aguas.