viernes, 24 de mayo de 2013

PARA SALVAR UN CELULAR HUMEDO


Con frecuencia nos sucede; cuando se cae el celular, cae es al agua.
Veamos algunos consejos para evitar la pérdida total.

1. Retírelo del agua lo antes posible. Las tapas plásticas del teléfono están ajustadas, pero el agua puede entrar en poco tiempo, (aprox 20 segundos o menos). Si no puede recuperarlo rápidamente, remueva la batería cuando aun esta en el agua, el agua ayudara a disipar el calor de cortos que puedan dañar el teléfono, así que la mayoría del daño ocurre cuando esta poco húmedo el teléfono y aun hay corriente.
2. Remueva la batería. Esto es muy importante. Quitar la energía al celular es un paso vital para salvarlo. Muchos de los circuitos dentro del teléfono pueden sobrevivir a la inmersión en agua siempre y cuando no estén conectados a una fuente de energía mientras estén húmedos.
Nota: en los IPHONE la batería no es desmontable
3. Remueva la tarjeta “SIM”. Tus contactos y otra información valiosa están en tu tarjeta SIM. Para algunos esto puede ser más importante, que salvar el celular  en sí.
Las tarjetas SIM suelen sobrevivir a las inmersiones en agua, Ojo, no la caliente, solo déjela secar, pónganla en algún lugar fresco.
4. Deje secar su teléfono. Es necesario remover tanta agua como sea posible para evitar que se filtre más en el circuito. Sacúdalo (sin dejarlo caer), use una toalla o papel para remover la mayor cantidad de agua posible.
5. Remueva carcasas y conectores externos, esto permitirá que salga más agua que pueda haber ingresado al teléfono y permitirá que seque mejor y más rápidamente.
6. Usar una aspiradora de ser posible. No use una secadora de pelo para secar el teléfono, ya que forzara a que la humedad se meta más en los componentes pequeños dentro del teléfono, causando corrosión y oxidación en el circuito. Usar una secadora puede reparar temporalmente, pero eventualmente hará que fallen los componentes.
En su lugar remueva todos los excedentes con una aspiradora, sobre las áreas afectadas por alrededor de 20 minutos en cada área accesible. Este es el método más rápido para secar el teléfono y tenerlo funcional en unos 30 minutos. Tenga cuidado de no colocar la aspiradora demasiado cerca, ya que generara energía estática y esto podría empeorar la situación.
7. Utilice una sustancia con una alta afinidad con el agua para ayudar a extraer la humedad, deja el teléfono en un recipiente o bolsa de arroz sin cocinar durante la noche.
El arroz absorberá la humedad restante.
8. Deje el teléfono reposando en toallas absorbentes, como servilletas u otro tipo de papel, revise el material absorbente cada 4 o 6 horas, si hay humedad cambie la toallita.
9. Pruebe su teléfono. Después de esperar un día o dos, coloque de nuevo la batería, si no funciona, retire la batería y coloque el teléfono en un cargador, si funciona solo necesita comprar una batería nueva, de lo contrario lleve su teléfono a un distribuidor autorizado, en algunas ocasiones pueden repararlo.

Si el teléfono cae en el océano u otra forma de agua salada, retire la batería y enjuáguenlo con agua fresca antes que la sal se cristalice.

¡¡ATENCION!!
No encienda el teléfono mientras este húmedo, puede hacer corto circuito.
No caliente la batería, puede explotar.
Si utiliza alcohol asegúrese de hacerlo en un lugar despejado, no lo acerque a ningún tipo de calor y no coloque la batería hasta que se disipe el olor.
Las garantías no cubren normalmente daños por agua y los teléfonos vienen con indicadores para saber la causa del daño.
No coloque el teléfono en el microondas, esto destruiría los componentes y potencialmente el mismo microondas.
Recomendaciones en video:

Fuente: Varias páginas WEB

miércoles, 22 de mayo de 2013

EL VUDÚ Parte 2

Los practicantes del vudú son casi siempre individuos de media y baja capacidad económica, social y cultural, también a veces ocurre que personas de clases media y alta con cultura occidental u occidentalizada mezclan sus antiguas tradiciones con creencias cristianas o islámicas.
Durante la época colonial europea en los países africanos se intentó suprimir el vudú y las demás religiones tradicionales africanas. Hoy en día es creciente la restauración de este culto en todos los países que lo practican, habiéndose celebrado en el año 1991 en la ciudad de Ouidah (Benín) la primera Conferencia Internacional de vudú. Este dinamismo del vudú también se está viendo seguido por las religiosidades nacidas del mismo o de la santería, que están viviendo una nueva expansión en las zonas del norte, centro y sur de América.

El bokor
Un bokor es un sacerdote vudú que practica la magia negra. El bokor usa de los loas Simbi Dlo, que es la serpiente marina, Legba el emisario, o Kalfou, que es el loa del cruce de los caminos y que puede dejar pasar la fortuna o la desgracia.
A Kalfou se le ha asimilado con Satanás, dentro del sincretismo del vudú y el catolicismo. Es un loa del alcohol y la pólvora, es decir, de la muerte violenta con las armas. Y finalmente, otro loa que es manejado y asiste al bokor en sus ceremonias negras es Baron Samedi, o Barón Sábado, que es el espíritu de la muerte, propio del vudú americano, no tanto del africano. Viste con sombrero de copa, traje de chaqueta negro, no tiene ojos y tiene tapones de algodón en los oídos. Su cara es blanca como una calavera. Está en los caminos esperando el paso de los muertos. Es un loa del sexo violento, sadomasoquista y cruel, es el espíritu de la prostitución, dios borracho y del rón, al igual que Kalfou en este aspecto.
Barón Samedi es el dios del tabaco y también representa la vuelta a la vida, ya que puede negar a un muerto el paso a la ultratumba y volverlo a la vida, por eso es el loa de los zombis en Haití. Bajo él hay varios dioses que le sirven en sus trabajos con los muertos. Curiosamente, el dictador de Haití, Fraçoise Duvalier vestía como el Barón Samedi para mejor controlar y atemorizar a los ciudadanos.
El bokor también tiene capacidad para crear talismanes (protectores, por lo tanto magia blanca, contra la magia negra), o amuletos (atraen la buena suerte, por lo tanto, magia blanca simplemente).


El vudú y los zombis
El zombi (en inglés zombie) es una figura legendaria, habitualmente ligada al vudú, que se identifica con un muerto viviente, alguien que habiendo muerto, vuelve a la vida por medio de ritos mágicos para someterlo como esclavo. Se considera que el sacerdote vudú de Haití, el bokor, que practica magia negra, puede por medio de un ritual volver a la vida a un muerto reciente.
El antropólogo y etnobotánico Wade Davis, famoso por sus estudios en este aspecto, viajó a Haití para estudiar los zombis y la sustancia que pudiera crearlos. Su conclusión es que inicialmente un principio activo, el llamado “coup de poudre” (es decir, golpe de polvo, que viene de la expresión golpe de rayo, o flechazo de amor), induce a la víctima una muerte aparente. Ésta sería enterrada y dada por muerta. Posteriormente el bokor o algún ayudante suyo la desenterraría para darle un segundo principio activo como contraveneno, pero dejando anuladas algunas capacidades psíquicas del sujeto, siendo incapaz de disponer totalmente de su voluntad, quedando esclavizada por el hechicero bokor.
Se considera en el común popular haitiano que la sal es el principio segundo que haría volver a la vida zombificada, al muerto, de ahí que en Haití a algunas personas fallecidas se les llene su estómago de sal, o bien directamente se les corte la cabeza antes de enterrarlas, y así evitar que un bokor las zombifique.


El vudú y los muñecos vudú
Los muñecos vudú y la magia simpática con la que se pretende hacer daño a la persona que representan no tienen su origen en el vudú ni en la santería.
Lo que sí es propio del vudú africano son los “pwen”, que son objetos elaborados con distintos elementos, a veces con forma humana, de forma sencilla o más elaborada, como obras de arte, que sirven para atraer espíritus y tienen un efecto mágico y protector, y se pueden tener en lugares propios o en altares.
A veces en Haití se colocan figuritas de forma humana cerca de cementerios manteniendo así la unidad entre lo terreno y el mundo de los muertos.


Vudú y satanismo
El vudú ha sido asociado dentro de la cultura popular occidental con el satanismo, los zombis o muertos vivientes, y las muñecas vudú. Como acabamos de ver, todo esto es falso en gran medida, y simplemente es fruto de una serie de circunstancias llevadas a la mente del público occidental en algunos comics, novelas y películas populares de las últimas décadas.

Los sacerdotes del vudú afirman que la mayoría o casi totalidad de los que se dicen sacerdotes vudú no lo son, sino que son embaucadores y charlatanes con conocimientos superficiales de la religión y que la usan en su provecho, cobrando sumas muy altas de dinero, cosa que nunca haría un verdadero sacerdote houngan o mambo, ni incluso un bokor, que siempre respeta a la persona que se acerca a él y no usa de sus poderes para aprovecharse de ella.

El vudú no es satanismo, no es magia negra, no es una religión de adoradores al Diablo. Satanás no tiene un significado propio dentro de esta religión. En las mezclas del vudú original, como en la santería, han entrado manifestaciones satánicas, sobre todo en las mezclas más ligadas con la magia y la hechicería, como el hoodoo.
Es incorrecto por lo tanto denigrar al vudú y a sus sacerdotes afirmando que son practicantes de la magia negra. Un bokor es un houngan o una mambo que practica la magia con ambas manos, es decir, hace magia blanca y magia negra.
Fuente: http://es.catholic.net