martes, 11 de julio de 2017

ESCAFISMO. TORTURA BRUTAL


La foto fue tomada por Stephanne Passet y publicada en “National Geographic Magazine” del año 1922, con la leyenda: “A mongolian woman condemned to die of starvation” (Una mujer de Mongolia condenada a morir de inanición).


Mongolia es una región de nómadas. Predomina el pastoreo y los asentamientos efímeros de sus habitantes. Todo ello implica que los escasos servicios públicos de un país tan pobre han de ser también nómadas. No pueden tener un sistema penitenciario arraigado en un sitio cuando la mayoría de las familias están en constante movimiento. Por ello debían tener celdas portátiles.

El Escafismo (en inglés Scaphism), también conocido como, el método de tortura de la artesa o de la barca, fue un antiguo método de ejecución practicada por el Imperio Persa en el año 401 A.C. Este consistía en meter a la víctima en un cajón de madera con cinco agujeros por los cuales sacaba la cabeza, las manos y los pies. Los verdugos untaban estas partes del cuerpo con leche y miel para atraer a ellas a las moscas, hormigas y otros insectos. El individuo que sufriría la condena era obligado a comer alimentos en mal estado, para provocarle diarreas, y así atraer más insectos que se alimentaban de las heces del condenado, para luego ingresar por el ano y dejar sus huevos dentro de él. La persona se convertía en alimento para los insectos y moría al cabo de unos días.

Plutarco comenta en su obra: “ Vidas Paralelas”:
Mandó el rey Artajerjes II, que a Mitridates se le quitara la vida, haciéndole morir enartesado, lo que es en esta forma:
 tómanse dos artesas hechas de madera que ajusten exactamente la una a la otra, y tendiendo en una de ellas supino al que ha de ser penado, traen la otra y la adaptan de modo que queden fuera la cabeza, las manos y los pies, dejando cubierto todo lo demás del cuerpo, y en esta disposición le dan de comer, si no quiere, le precisan punzándole en los ojos; después de comer le dan a beber miel y leche mezcladas, echándoselas en la boca y derramándolas por la cara; vuélvenle después continuamente al sol, de modo que le dé en los ojos, y toda la cara se le cubre de una infinidad de moscas.
Como dentro no puede menos que hacer sus necesidades, de la suciedad y podredumbre de las secreciones se engendran bichos y gusanos que carcomen el cuerpo, tirando a meterse dentro. Porque cuando se ve que el hombre está ya muerto, se quita la artesa de arriba y se halla la carne carcomida, y en las entrañas enjambres de aquellos insectos pegados y cebados en ellas. Consumido de esta manera Mitridates, apenas falleció el decimoséptimo día.
Como vemos, la Historia también nos depara en ocasiones anécdotas y testimonios que pueden producir escalofríos al que más y al que menos. Aunque pueda resultar desagradable y bastante sádico, es un dato que nos resulta realmente curioso y que nos sirve para comprender aspectos de determinadas culturas y momentos del pasado.
De varias paginas en la Web

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