jueves, 10 de enero de 2013

UNA HISTORIA REAL


Esta historia, es la de un soldado que, finalmente volvía a casa, después haber luchado en Vietnam. El llamo a sus padres desde San Francisco:

- Mama, Papa, estoy volviendo a casa, pero antes quiero pedirles un favor. Tengo un amigo que me gustaría de llevarlo conmigo.
- Claro, respondieron. Nos encantaría conocerlo también.
-Hay algo que deben saber antes. Él fue terriblemente herido en combate. Piso una mina y perdió un brazo y una pierna. Y además el no tiene ningún lugar donde vivir.
- Que lastima!!! Sentimos mucho escuchar eso. Tal vez podamos ayudarlo a encontrar algún lugar para vivir.
- No mama, yo quiero que él pueda vivir en nuestra casa!
- Pero hijo, no sabes lo que estas pidiendo, no tienes idea de la gravedad del problema?
La madre de acuerdo con el padre indico:
Alguien con tanta dificultad sería una carga para nosotros. Tenemos nuestra propia vida y no queremos una cosa como esa interfiera en nuestro modo de vivir. Creo que puedes volver a casa y olvidarte del asunto.
El encontrará una manera de vivir por sí mismo!
El hijo colgó el teléfono y nunca más supieron de Él.
Algunos días después, los padres recibieron un llamado de la policía, informando que su hijo había muerto al caer de un edificio.
La policía consideraba el accidente como suicidio.
Los padres, angustiados volaron a la ciudad donde se encontraba su hijo y fueron llevados a la morgue para identificar el cadáver.
Ellos lo reconocieron, y para su terror y espanto, descubrieron algo que desconocían:
“SU HIJO SOLO TENIA UN BRAZO Y UNA PIERNA”

Los padres de esta historia son como nosotros, hallamos fácil amar aquellos que son perfectos, bonitos, saludables, divertidos, pero no gustamos de las personas que nos incomodan o nos hacen sentir mal.
Esta noche, antes de dormir, hagamos una oración a Dios, para que nos de la fuerza que necesitamos para aceptar, sin restricciones, a las personas como ellas son, aunque sean diferentes a nosotros

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