domingo, 27 de julio de 2014

LA COHERENCIA

Relación lógica entre dos cosas o entre las partes o elementos de algo de modo que no se produce contradicción ni oposición entre ellas.
"La coherencia interna de un discurso; en toda sociedad debe haber coherencia entre las formas de vida y los principios éticos"
Cualidad de la persona coherente o que actúa en consecuencia con sus ideas o con lo que expresa.
El concepto se utiliza para nombrar a algo que resulta lógico y consecuente respecto a un antecedente.
Es el valor que nos hace ser personas de una pieza, actuando siempre de acuerdo a nuestros principios.
Lo coherente, por lo tanto, mantiene una misma línea con una posición previa.
Si un hombre afirma que nunca se iría de su país y, a las pocas semanas, viaja para instalarse en el extranjero, habrá tenido una conducta incoherente (no coherente). 

Muy comúnmente, los seres humanos nos sentimos perdidos, especialmente al llegar a ciertos puntos clave de nuestra vida, como si no supiéramos quiénes somos, cuáles son nuestros objetivos, por qué actuamos de una u otra forma. Esa sensación de no tener control sobre nosotros mismos está relacionada con la falta de conexión que existe entre nuestros deseos profundos y lo que realmente hacemos.
¿Por qué escogemos estudiar una carrera universitaria que no representa nuestra verdadera vocación?
¿Por qué nos casamos si preferimos la soltería?

¿Por qué tenemos hijos antes de conseguir la estabilidad económica y emocional necesaria para llevar adelante una familia?

Veamos ahora esta historia real:

El semáforo se puso amarillo justo cuando él iba a cruzar en su automóvil y, como era de esperar, hizo lo correcto: Se detuvo en la línea de paso para los peatones, a pesar de que podría haber rebasado la luz roja, acelerando a través de la intersección.
La mujer que estaba en el automóvil detrás de él estaba furiosa. Le tocó la bocina por un largo rato e hizo comentarios negativos y vulgares en alta voz, ya que por culpa suya no pudo avanzar a través de la intersección... y para colmo, se le cayó el celular y se le regó el maquillaje.
En medio de su pataleta, oyó que alguien le tocaba el cristal del lado. Allí, parado junto a ella, estaba un policía mirándola muy seriamente. El oficial le ordenó salir de su coche con las manos arriba, y la llevó a la comisaría donde la revisaron de arriba abajo, le tomaron fotos, las huellas dactilares y la pusieron en una celda.
Después de un par de horas, un policía se acercó a la celda y abrió la puerta. La señora fue escoltada hasta el mostrador, donde el agente que la detuvo estaba esperando con sus efectos personales:

- "Señora, lamento mucho este error", le explicó el policía.

- "Le mandé a bajar mientras usted se encontraba tocando la bocina fuertemente, queriendo pasarle por encima al automóvil del frente, maldiciendo, gritando improperios y diciendo palabras soeces. Mientras la observaba, me percaté que:

De su retrovisor cuelga un rosario; 
Su carro tiene en la defensa una calcomanía que dice: "Jesús te ama"; 
Su tablilla tiene un borde que dice "Amor y paz";
En la parte de atrás hay otra tablilla que dice: "La paciencia es la madre de las virtudes";         
Otra calcomanía que dice: "Practica la meditación"; 
Y, finalmente, el emblema cristiano del pez.
Como es de esperarse, supuse que el auto, no era suyo, que era robado".

Esta simpática historia muestra la importancia de ser coherentes entre lo que CREEMOS, lo que DECIMOS y lo que HACEMOS!!!.
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