sábado, 8 de diciembre de 2012

MARTIN LUTHER KING JR

Nació en Atlanta, el 15 de enero de 1929, murió en Memphis, el 4 de abril de 1968, fue un pastor estadounidense de la iglesia bautista que desarrolló una labor crucial en Estados Unidos al frente del Movimiento por los derechos civiles para los afroamericanos y que, además, participó como activista en numerosas protestas contra la Guerra de Vietnam y la pobreza en general.
Por esa actividad encaminada a terminar con el apartheid estadounidense y la discriminación racial a través de medios no violentos, fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz  en 1964. Cuatro años después, en una época en que su labor se había orientado especialmente hacia la oposición a la guerra y la lucha contra la pobreza, fue asesinado en Memphis, cuando se preparaba para liderar una manifestación.


Luther King, activista de los derechos civiles desde muy joven, organizó y llevó a cabo diversas actividades pacíficas reclamando el derecho al voto, la no discriminación y otros derechos civiles básicos para la gente negra de los Estados Unidos. Entre sus acciones más recordadas están el boicot de autobuses en Montgomery, en 1955; su apoyo a la fundación de la Southern Christian Leadership Conference, en 1957 (de la que sería su primer presidente); y el liderazgo de la Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad, en 1963, al final de la cual pronunciaría su famoso discurso "I have a dream" (‘yo tengo un sueño’), gracias al cual se extendería por todo el país la conciencia pública sobre el movimiento de los derechos civiles y se consolidaría como uno de los más grandes oradores de la historia estadounidense. 

Tengo un sueño

Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando...
Soñar con la libertad, soñar con la justicia,
soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas.
Soñar a mis hijos grandes, sanos felices;
volando con sus alas, sin olvidar nunca el nido.
Soñar con el amor, con amar y ser amado,
dando todo sin medirlo, recibiendo todo sin pedirlo.
Soñar con la paz en el mundo, en mi país, en mi mismo,
y quién sabe cuál es más difícil de alcanzar.
Soñar que mis cabellos que ralean y se blanquean, no impiden que mi mente y mi corazón sigan jóvenes y se animen a la aventura, sigan niños y conserven la capacidad de jugar.
Soñar que tendré la fuerza, la voluntad y el coraje para ayudar a concretar mis
sueños, en lugar de pedir por milagros que no merecería.

Soñar que cuando llegue al final, podré decir que viví soñando y que mi vida fue un sueño soñado, en una larga y plácida noche de la eternidad.

Martin Luther King  
Fuente: Wikipedia

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