miércoles, 20 de junio de 2012

LA INDIFERENCIA ANTE UN VECINO CON HAMBRE

HAITI, se muere de hambre.   
Su alimentación: Galletas de lodo y barro
En Haití, uno de los países más pobres del mundo, los habitantes con menores ingresos han tenido que recurrir al lodo como alimento de la dieta básica.
Con el aumento de los precios de los alimentos en el mundo, muchos de los más pobres en HAITI no pueden comprar siquiera un plato de arroz por día. Y algunos apelan a medidas desesperadas para engañar el hambre.
Charlene, que a los 16 años tiene un hijo de un mes, recurrió a un tradicional remedio haitiano para el hambre desesperante: galletitas confeccionadas con tierra seca de la planicie central del país. El lodo ha sido consumido desde hace mucho tiempo por las mujeres embarazadas y los niños como fuente de calcio y como antiácido.
Pero en lugares como Cite Soleil, el atestado barrio misérrimo junto al océano donde Charlene comparte una vivienda de dos cuartos con sus cinco hermanos y dos padres desempleados, las galletitas hechas con tierra, sal y mantequilla vegetal se han convertido en una fuente regular de sustento.
“Cuando mi madre no cocina nada, tengo que comerlas tres veces por día”, dijo Charlene. Su bebé, llamado Woodson, se veía ligeramente más delgado de los 2.8 kilogramos que pesó al nacer.
Aunque le agrada “el sabor a mantequilla y sal”, aclaró que las galletitas también dan dolores de estómago. “cuando amamanto, el bebé también parece tener cólicos”.
Las galletitas de lodo son una de las poquísimas opciones que tienen los más pobres para no morirse de hambre.

Los mercaderes llevan el lodo del pueblo central de Hinche a un mercado en el barrio de tugurios La Salines, de Puerto Príncipe. Dentro del laberinto de mesas con carne y vegetales sobre las que rondan enjambres de moscas, las mujeres compran el lodo y luego hacen las galletitas, para venderlas en la calle o en mercados.
En ese mercado, dos tazas de arroz se venden ahora a 60 centavos de dólar, 10 centavos más que en diciembre y 50% más que hace un año. Los frijoles, la leche condensada y la fruta han subido a una tasa similar, e incluso el precio de la arcilla comestible ha aumentado en el último año en casi 1.50 dólar. El barro para cocinar 100 galletitas cuesta 5 dólares, dijeron quienes las confeccionan. Marie Noel vende las galletitas en un mercado para alimentar a sus siete hijos. “Espero tener algún día lo suficiente para alimentarme, así dejo de comer esto”, dijo. “Sé que no es bueno para mí”.
Un reportero probó una de las galletitas de lodo y halló que tenía cierta consistencia, y que absorbía toda la humedad de la boca en cuanto tocaba la lengua. Durante horas le quedó un gusto desagradable a tierra.

 ALGUNA VEZ HAS VISTO EL HAMBRE EN TUS HIJOS?
Los expertos dicen que los efectos sobre la salud son variados. La tierra puede contener parásitos mortíferos o toxinas industriales, además carece de proteínas y carbohidratos. Solo engaña al Estómago.
Los médicos haitianos dicen que depender de las galletitas para sobrevivir conlleva un severo riesgo de desnutrición.

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